La pintura constituye una de mis actividades creativas, aunque la concibo intimamente ligada a los procesos de escritura y de la palabra. En todas mis obras pictóricas, desarrollo visualmente narrativas literarias bajo un elevado nivel de abstracción, que acaban desdibujando esa relación y que acaban construyendo un mar de pinceladas, texturas superpuestas, capas rasgadas y lijadas y siempre con la presencia del texto, la palabra y el signo gráfico.
Mi material o superficie predilecta para trabajar son los bastidores con madera contrachapada, sobre las que desarrollo mi trabajo principalmente con pintura acrílica, a las que aplico diversas y gruesas capas de pintura, collage, lijados, lavados, reservas y transferencias, van completando la configuración final de mis trabajos.




